Volume 24, Number 4, April 2023 Supplement - Section II: Opinions

Heads of regional associations

This discussion is increasingly necessary, as assisted suicide and euthanasia are increasingly decriminalized. However, first we need universal access to quality palliative care.

Dr. Paola Marcela Ruíz Ospina
President, Latin American Palliative Care Association (ALCP)

Talking about practices related to euthanasia and assisted dying has become increasingly necessary in the field of palliative care, in relation to the significant number of countries where these have been decriminalized or the issue is currently under debate, as stated by 55% of professionals surveyed by the IAHPC. 

The objective of the survey responds to this need, as it sought to know the situation of health professionals in relation to the legal situation in the countries, how it impacts their professional practice, and what is their personal position on the subject. 

The importance lies in the fact that our patients and families with palliative needs are in the middle of the discussion, and the best benefit for them should be sought in terms of dignified death in the context of quality of life without thinking that euthanasia or assisted suicide are the way forward if there is no quality palliative care. Quality palliative care requires universal access, care that includes the relief of pain and unnecessary human suffering, and essential medicines for this purpose. 

A large percentage of the professionals surveyed are of the opinion that as long as there is adequate palliative care and social support, patients will not need euthanasia or assisted suicide (53.2%), making it clear that conscientious objection is considered a right (71.1%) of all professionals who are faced with this situation in 66 different countries surveyed. 

I work as a palliative geriatrician in Colombia, the only Latin American country where euthanasia for children and adults is legal, and where assisted suicide was recently approved. I have seen how many patients who request euthanasia are motivated by the absence of a model of care that allows them adequate symptom control, with access without barriers to pain control, and with support for both the patient and their family. It is a situation that changes when comprehensive palliative care and the means for the mitigation of unnecessary human suffering are available. 

So, understanding that there will be particular cases to analyze, the call should be that our governments and laws protect the provision of high-quality palliative care, based on empathetic, humanized care that prioritizes the quality of life before the end of life arrives. 

Hablar de prácticas relacionadas a Eutanasia y Suicidio asistido se ha vuelto cada vez más necesario en el ámbito de los Cuidados Paliativos, en relación a el número importante de países donde estas se han despenalizado o el tema se encuentra en debate en la actualidad como lo manifiestan un 55% de profesionales encuestados según resultados de la encuesta realizada por IAHPC. 

El objetivo de la misma responde a esta necesidad, pues buscó conocer la situación de los profesionales de la salud en relación a la situación legal en los países, como esta impacta su práctica profesional y cuál es su posición personal con respecto al tema. La importancia radica en que nuestros pacientes y familias con necesidades paliativas están en el medio de la discusión, y deberá siempre en cualquier escenario buscarse el mejor beneficio para ellos en términos de muerte digna en el contexto de calidad de vida sin pensar que la Eutanasia o el suicidio asistido sean el camino si no se cuenta con Cuidados Paliativos de Calidad, con acceso universal que incluyan el alivio del dolor y el sufrimiento humano innecesario, incluidos los medicamentos esenciales para tal fin. 

Son de destacar como resultados de la encuesta que un gran porcentaje de profesionales encuestados consideran que siempre que se tengan cuidados paliativos adecuados, con apoyo social y políticas claras de ejecución la consideración de eutanasia y suicidio asistido no serán una opción para el paciente (53.2%), dejando claro que se considera a la objeción de conciencia como un derecho (71.1%) de todos los profesionales que se enfrenten a esta situación en 66 diferentes países encuestados. 

En mi caso en particular, me desempeño como Geriatra Paliativista en Colombia, único país de América latina con LEGALIDAD para Eutanasia en niños y adultos y con aprobación reciente para suicidio asistido. Desde la experiencia personal del ejercicio de mi profesión, he visto como muchos de los pacientes que tienen un pedido de Eutanasia, están motivados por la ausencia de un modelo de atención que les permita un control adecuado de síntomas, con acceso sin barreras a control del dolor y apoyo para el cómo paciente y su familia; situación que cambia al ofrecer cuidados paliativos integrales y los medios para la mitigación del sufrimiento humano innecesario. Así que, entendiendo que se tendrán casos particulares a analizar, el llamado debe estar en que nuestros gobiernos y leyes protejan la prestación de cuidados paliativos de alta calidad, basados en la atención empática, humanizada que prioriza la vida que se tiene con calidad de vida antes de la llegada del final de la misma. 


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